Hola, mi nombre es Eider y soy trabajadora del piso de Aldatzen de Bidesari. Llevo poco tiempo trabajando en este recurso pero años trabajando en lo social . Todas las personas que he atendido a lo largo de estos años han tenido algún contacto con las drogas.

Empecé mis prácticas en un piso de apoyo a mujeres usuarias de droga en proceso de deshabituación. Cuando termine esta etapa quise entender, comprender, saber, cómo y por qué acaba uno dependiendo y/o usando una sustancia. Realice trabajo de calle, conoci espacios dedicados a realizar consumos y tuve la oportunidad de resolver todas aquellas dudas que me surgieron cuando empecé mis practicas.

Hubo un momento en el que sentí que necesitaba avanzar, ver el proceso de quien decide cambiar su vida y poder acompañarle en esta decisión y tarea tan complicada. Y fue aquí donde me encontré con Bidesari, quien me dio la oportunidad de avanzar en mi camino y seguir creciendo como profesional.

El piso de Aldatzen es un piso de acogida de alta intensidad. Las personas que llegan a esta piso, en su mayoría, son personas privadas de libertad que han tenido contacto con las drogas, muchas de ellas llevan tiempo trabajando con la organización desde prisión.

Reconozco que no es un trabajo fácil, la exigencia es alta para quienes deciden emprender este nuevo camino, como para aquellas personas que acompañamos en este proceso de cambio. Hay un gran equipo de profesionales que se toman muy enserio su trabajo y a las personas para las que va dirigido este.

Lo que ves en Bidesari es realmente mágico. A los pocos de días de empezar a trabajar era la despedida de una de las personas del piso, pasaba a la siguiente etapa de su tratamiento. Este día me costo entender todo lo que allí, en esa despedida se decía, ya que en pocos meses el avance parecía haber sido muy grande. Hoy, ya puedo decir que es realmente increíble lo que se puede llegar a ver en este espacio. El cambio que se produce en las personas que deciden emprender un nuevo camino es enorme, la actitud y las ganas de seguir hacia delante son extraordinarias.

Todas las personas que formamos parte de Bidesari (trabajadores y voluntarios) vamos en la misma dirección. Creemos en la capacidad de cambio de las personas y trabajamos ofreciendo herramientas para que este se dé.

Poder acompañar en este proceso a todas las personas que lo empiezan es una experiencia muy gratificante. Y es en este momento en el que toda la energía puesta y el desgaste de los meses obtiene su recompensa.

En el piso de Aldatzen, cada día y cada momento es una oportunidad para crecer y cambiar. Estoy muy agradecida con todos mis compañeros que me han acogido con los brazos abiertos y me siguen enseñando en cada momento, orgullosa de acompañar en este proceso a todas las personas que deciden cambiar, ellas también me cambian a mi. Aquí y ahora es el momento.

“Aunque nadie puede volver atrás y lograr un nuevo comienzo, cualquiera puede empezar ahora y lograr un nuevo final”

Dr. Roberto Pérez.

Eider Arroyo

Educadora social del piso de acogida Aldatzen