Noche especial donde hacemos balance del año, nosotros aprovechamos para

juntarnos los pisos de acogida y reinserción, tanto educadores como usuarios. Fue una noche especial, por el significado de reunirnos todos juntos como si de una gran familia se tratara. Entre todos preparamos la cena y tras una pequeña oración donde se nos hablaba sobre el cambio, el dar las gracias por lo vivido en este año… comenzamos a comer todo aquello que habíamos preparado. Tras ello los tradicionales villancicos, si, desentonábamos como los que más pero el vernos cantar a todos juntos fue realmente especial tanto para ellos como para nosotros; y a las 00:00… televisión puesta y a pedir un deseo por cada uva que comíamos, hubo quien se atragantó, quien las pudo acabar y quien no y por fin FELIZ AÑO NUEVO!!!.

Es un tiempo de mirar hacia delante, de pensar en sueños y metas que queremos conseguir, los chicos se veían contentos por vivir una Noche Vieja diferente, fuera de prisión o simplemente fuera de la droga, lo que les motiva para seguir adelante en todo el proceso de cambio que están llevando a cabo. Y para mí como educadora del piso con un sentimiento de felicidad y orgullo de poder haber formado parte de un día tan especial junto a ellos, seguro que será una de las nocheviejas que más recuerde.

Tamara Hernández Jayo

Educadora social del piso de acogida «Aldatzen»