El pasado 30 Noviembre se firmo el Pacto Social Vasco para la Inmigración. A este pacto se adhieren diferentes entidades publicas y privadas así como organizaciones sociales, con ello “se pretende alcanzar acuerdos sociales e institucionales para gestionar la creciente diversidad de la sociedad vasca en clave de oportunidad, tanto en su campo de actividad específico como en el ámbito geográfico en el que desarrollan su actividad”

Queremos con ello adoptar una actitud activa para prevenir y neutralizar los comportamientos que no vayan acordes a dicho pacto. A lo largo del documento podemos leer diferentes cuestiones que engloban la totalidad de la realidad de las personas inmigrantes y poner de manifiesto las claves para lograr un compromiso común por la convivencia.

La diversidad es una característica constitutiva de todas las sociedades modernas” y es por ello que no debemos tratar a las personas inmigrantes como “los otros” sino como “nosotros”, son “otro entre nosotros”; solo de esta forma se lograra construir un nosotros más cívico y mínimo.

“El reconocimiento formal de la no discriminación ha de ir acompañado de actitudes y prácticas que favorezcan la igualdad en las prácticas cotidianas evitando prejuicios y todo tipo de trato discriminatorio” Si continuamos perpetuando la situación de desigualdad que viven algunas personas migrantes, nunca podremos hablar de igualdad y convivencia, y estaremos relegando a las personas inmigrantes a una situación inferior a las personas autóctonas.

Ya desde hace tiempo en Bidesari estamos participando en diferentes iniciativas que tratan de lograr y seguir fomentando esa situación de igualdad. Pero no solo basta con llevar a cabo una práctica acorde a estos principios, sino que es también necesario asumir una postura critica y de denuncia ante cualquier actividad o trato que discrimine o sea contrario a crear una ciudadanía plural e inclusiva.

Las entidades que nos adherimos a este pacto “entendemos la integración como un proceso bidireccional y dinámico de ajuste mutuo por parte de todas las personas que habitamos en esta sociedad… la integración no es un estado de cosas sino un proceso social dinámico y prolongado en el tiempo, que tiene que ser continuamente reproducido y renovado, y que requiere un esfuerzo mutuo de adaptación a la nueva realidad tanto por parte de la población inmigrada como de la sociedad receptora”

Merece una mención especial el papel de mayor desigualdad que han vivido y siguen viviendo las mujeres inmigrantes ya que han pasado de ser las “acompañantes” de los hombres a ocupar un papel principal, agentes independientes con proyectos migratorios autónomos. La desigualdad de género es un principio fundamental que debe garantizarse para toda la población femenina, independientemente de su país de origen.

La acomodación de la población inmigrante debe comenzar en la escuela donde los hijos e hijas de las personas inmigrantes puedan tener las mismas oportunidades que el resto de estudiantes. Desde el aprendizaje de las lenguas oficiales de Euskadi como el derecho a optar a necesidades educativas especiales que sean necesarias durante el tiempo que sea necesario.

En resumen, este “Pacto Social por la Inmigración configura un marco de sentido, un compromiso básico en torno a principios y valores que, sin embargo, aspira a convertirse en un documento que también anime a la práctica”

En Bidesari trabajamos cada día más seguir construyendo esa sociedad plural e inclusiva que acoge a todas las personas independientemente de su origen, religión, lengua… porque creemos firmemente que una sociedad multicultural es enriquecedora y beneficiosa para todos. Apostamos por el cumplimiento de este Pacto Social pues creemos en sus principios que son la base para construir un futuro mejor para todos.

Si queréis más información sobre el Pacto Social podéis leerlo aquí