El comienzo de año siempre es un buen momento para pararse a reflexionar sobre los objetivos y metas que nos gustaría lograr en este 2019. A veces, este momento es especialmente importante cuando estas haciendo un proceso de cambio y construyendo una nueva vida. Todos nos enfrentamos a ese papel en blanco donde empezar a escribir ese plan, ese camino. Pero es necesario para plantearnos un futuro, echar la vista atrás por un momento.

Algunos hemos podido disfrutar de unos días de encuentro y comidas familiares que te hacen cargar las pilas y valorar lo importante que es tener personas queridas a nuestro alrededor. Con el recuerdo todavía en nuestra memoria nos resulta inevitable pensar en como han pasado estas fechas las personas que están en nuestros recursos.

Hoy cinco personas que están en piso de Aldatzen, nos cuentan su experiencia «lo hemos pasado bien a pesar de la nostalgia típica de estas fechas por no haberlo pasado con nuestros seres queridos. A pesar de ello, hemos disfrutado estando todos los compañeros, unido a los compañeros de Berrituak y el padre Andoni, entre todos nos hemos ayudado para pasar unas buenas navidades.

Algunos nos alegramos aún más por haber podido compartir estos días como en «familia» en vez de haberlas pasado solos en la calle de mala manera.

Damos las gracias por estas Navidades, Muchas gracias por todo

Para los que conocemos a estas cinco personas son especialmente significativas estas palabras. Detrás de cada una de ellas hay una historia, una mirada y una sonrisa que nos dicen todavía más de ellos. Sabemos lo duro que es estar lejos de las personas que te apoyan, esos silencios en la mesa, esas fotos colgadas en la pared que tantos buenos recuerdos nos traen. Por eso siempre tratamos de hacer un esfuerzo extra para poder llevar una sonrisa a la casa. Estamos seguros de que estos días han sido diferentes; y desde luego, vendrán otros muchos días más pero en  Bidesari nos gusta pensar que es una oportunidad para darnos cuenta y seguir encajando las piezas de ese puzzle de nuestra vida.

Además del equipo, tampoco los voluntarios han querido olvidarse en estos días de nosotros y con sus llamadas y mensajes han llenado cada pequeño vacío que podía quedar. Son muchas las personas que están cerca de Bidesari, cerca de las personas que acompañamos y también ellos son un ejemplo de vida. Son esas personas que aparecen en tu vida y que aunque estén un tiempo limitado en ella te dan esa energía especial que te acompaña siempre.

También nosotros, educadores y voluntarios aprendemos cada día de las personas que acompañamos en prisión. De su fuerza, de su capacidad de superación, de su capacidad para emocionarse, para agradecer y es ese aprendizaje lo que hace que ahora sea mucho más sencillo escribir ese plan de objetivos que nos marcamos a primeros de año.

Tx.B, K.I, U.M, D.G y U.G gracias!!

17b0182c-0c5b-4019-accc-0bec72b76ccb