Hola de nuevo a nuestros fieles lectores.

Hoy es un día un poco complicado y lo he querido compartir con vostr@s de manera que podáis acercaros un poco más a la realidad de las personas que hemos formado parte de Bidesari. Y es que por suerte o por desgracia, nada es eterno y mis prácticas tampoco lo han sido. Hoy es mi último día como estudiante de prácticas en Hedatu.

Aun recuerdo en Noviembre ese primer día en que los nervios estaban a flor de piel y deseaba conocer a las educadoras y a los chicos del piso con todas mis fuerzas. Y de pronto, me encuentro con que ya estamos en mayo y se me ha pasado volando, como un abrir y cerrar de ojos. Afortunadamente, he aprovechado cada día al máximo y lo he disfrutado como si fuese el último.
Han sido unos meses en los que he podido poner en práctica ciertos conocimientos que traía de la universidad y por fin ver una realidad alejada de los libros. La relación tanto con el equipo de Bidesari y Voluntarios como con los chicos del piso ha sido inmejorable y me han hecho sentir parte importante de esto en todo momento.
Dar sin pedir nada a cambio es uno de los valores más bonitos que puede tener una persona y en Hedatu me he encontrado con esta situación a diario. Las cosas grandes se miden en detalles pequeños, aquellos que marcan la diferencia y es ahí donde frases como «si viene Izaskun a comer voy a hacer cous-cous que le gusta» o un «dale recuerdos a tu familia» hacen que el trabajo merezca la pena. Sinceramente, no hay palabras que describan el cómo te hace sentir este trabajo, inmensamente realizada quizá.
Escuchar si la persona necesita contar, al igual que contestar cuando la persona necesita oír respuestas, tender la mano a quien te pide ayuda y soltársela cuando necesite volar, aconsejar cuando duda y  cuando arriesga; Estos son los mejores regalos que se le pueden hacer, aquellos que el dinero no puede comprar y que un «gracias» lo paga.

Todos estos buenos recuerdos, las experiencias de las que he aprendido y las personas que he conocido y que me llevo, son mi aliciente para ahora más que nunca terminar la carrera y poder seguir trabajando en lo que creo; en las segundas oportunidades.
Izaskun Rodríguez 

Estudiante de Educación Social en Prácticas