Me estreno en este blog para contar mi experiencia en el piso Berrituak. Para empezar, contaros que soy Uxue Agirre, estudiante en prácticas de cuarto curso de Educación Social en la Universidad de Deusto.
Decido escribir mi primer post para Bidesari en este momento porque me parece un punto de inflexión donde la primera mitad de mis prácticas en el piso Berrituak ya las he cumplido.
Hace 4 meses comencé mis prácticas en Berrituak, una experiencia nueva a la que tenía muchas ganas de empezar, mi viaje en montaña rusa de la que no sabía que me esperaba más adelante. Sentía la típica incertidumbre y el nerviosísimo que se tiene en general al adentrarte en un nuevo proyecto pero a la vez esa intriga y ganas para saber lo que me esperaba. Pero todo esto fue calmándose al conocer al equipo de Berrituak, sobre todo Andoni, Miguel y Saioa y a los chicos, quienes me han recibido genial.
Han sido 4 meses de total aprendizaje. Aprendizaje de todas las personas que me rodean. Por un lado los profesionales. ¡Son auténticos expertos! No podía tener mejor ejemplo de cómo trabajar, dan todo de ellos para conseguir que el camino de estas personas que anhelan el cambio en su vida se desarrolle de la mejor forma posible y adquieran las máximas competencias para conseguir el último objetivo: La reinserción y la normalización de sus vidas llegando a ser personas autónomas e independientes.
Por otro lado están los chicos, los que a veces me lo ponen difícil pero también fácil, poquito a poco voy viendo como nacen los frutos del proceso y tengo que decir que desde que llegué ha habido muy buenos momentos en los que cada noticia es un nuevo viaje que emprender, una sonrisa, una nueva esperanza y aunque a veces esos nuevos empujones, tarden más tiempo de lo esperado en llegar, el compromiso con una mejor vida no cesa y entre todos seguimos trabajando para que esas nuevas oportunidades no dejen de llegar.
Pero como todo en la vida, a veces las cosas se tuercen, los procesos se truncan, y como en una montaña rusa, la vida también tiene bajadas y las cosas se vuelven más grises de lo esperado pero en Berrituak nunca llegan a ser negras y eso me gusta porque aunque tengan ganas de bajarse del vagón siempre se intenta buscar una o mil soluciones para que lleguen a su destino final.Pero hay veces que la bajada es definitiva y pese a que no sea en el momento esperado, puede que sea el momento oportuno, el momento de empezar a comenzar una nueva vida fuera del piso.
Podría seguir, pero todavía me queda mucho que aprender y otros 4 meses que compartir con Berrituak, asique ya os iré comentando.
¡Gracias por hacerme sentirme como una más y por hacerme participe de vuestro proceso!

Uxue Agirre Fernández.
Estudiante en prácticas de Educación Social.